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lunes, 23 de marzo de 2015

Daré sacrificio a cambio de felicidad | M V B



En estos días me entró la nostalgia de todo lo que había dejado atrás por la maternidad y me di cuenta que todo sacrificio siempre tiene su recompensa y en este caso es la felicidad que te da un bebé. Sea en el momento que llegue.

Y ya lo dice en el diccionario lo que significa sacrificio : Esfuerzo, pena, acción o trabajo que una persona se impone a sí misma por conseguir o merecer algo o para beneficiar a alguien.

Como te lo comento en este post, a unas nos hace cambiar para bien.

Trate de enumerar de una manera consecuente lo que sacrifiqué con lo que recibí a cambio a lo largo de casi 2 años de ser madre.

- Sacrifiqué mi cintura y abdomen, ahora tengo estrías, mi estómago ya no está plano y durito como cuando hacía ejercicios y me ponía polos cortos. A cambio recibí el momento más emocionante de mi vida, en donde estaba esperando al ser que me hizo contener la respiración un sábado en esa operación que quería que se acabe sólo para cargarla y darle todo mi amor, para sentir sus manitos chiquitas y su calor de bebé.

- Sacrifiqué mis sábados por la noche de fiesta o reus, esas salidas en la tarde al cine o a algún centro comercial, los rajes bravos con mis amigas y esos helados mientras vemos ropa y compramos algo si se nos antoja. A cambio pasaré contigo las tardes jugando en el parque, regocijándome de alegría al ver que has podido lograr bajar esa grada sola y sin ayuda de nadie, feliz de verte aprender y hacerlo por ti misma y me darás a cambio también esas noches de los sábados bañándote y jugando con tus nuevos juguetes (valga la redundancia) en tu tina, tirándonos agua y mojándonos hasta las cejas porque te encanta "chapotear".


- Sacrifiqué mi carrera, trabajar y desarrollarme profesionalmente como siempre quise hacerlo, conocer gente y tener una vida social-laboral activa, concentrarme en algunos cursos para reforzar mi carrera. A cambio me dediqué a criarte y estar en todo momento contigo, en ver todos y cada uno de tus pasos, en verte despertar, verte sonreir por primera vez, escucharte decir tus primeras "palabras", en verte aprender por ti sola muchas de las cosas que ahora haces muy bien, en llevarte a tu primer día en clases de estimulación, en filmar tus primeros pasos, en tomarte fotos hasta durmiendo, en prepararte tu comida y dártela con mucho amor y tenerte mucha paciencia a la hora de comer.


- Sacrifiqué mis senos, el tamaño y su forma, sí hija ahora tengo uno más grande que otro y no me importa si lo leen personas que me conocen, es algo que al 85% de mujeres les pasa y yo no iba a ser la excepción. A cambio te alimenté, di todo lo mejor de mí para hacerlo de manera natural y de una manera cómoda para ti, me alimenté mejor para que mi leche sea fuente de tu sano crecimiento y de ese poderoso estómago que tienes y gracias a Dios hasta ahora no te me enfermas de tu estomago.

Mi bebe de 7 mesesitos

- Sacrifiqué mis revistas, que en verdad no me compraba asuuu un montón, pero sí una que otra vez que podía lo hacía para poder distraerme y ver qué estaba IN. A cambio te compré cuentitos y libros educativos, esos libros para colorear, los que vienen con stickers y demás, comprarte esas crayolas y colores gruesos para que puedas pintar sin problemas con tal de verte aprender.

- Sacrifiqué la ropa entallada, los zapatos de moda y un bolso que combine con todo eso para que a la hora de salir me vea regia y me sienta regia, una diosa (asuuu). A cambio me puse un short cómodo, un polo que me permita sacar la "chichi" al aire y unas balerinas o chancletas para estar cómoda a la hora de bajar del taxi, cargándote para que no te pase nada, cargando tu pañalera y llegar a nuestro destino. O mejor aún para salir a jugar al parque y corretearte a la hora que te digo: "hijita ¿ya vamos?"

- Sacrifiqué mi sueño, mi descanso y mis siestas, aquellas que podía completar, en esos tiempos en donde sólo me tiraba a la cama y dormía lo que quería. A cambio velaré por tus sueños en la madrugada, te cambiaré el pañal para que no te escaldes y estés fresquita. Te cargaré y te cantaré una canción de cuna para que tengas dulces sueños. Trataré de aliviar ese molesto cólico que tengas y haré que regreses a los brazos de morfeo.

- Sacrifiqué mis uñas, mis manos, mis pies, ya no me pinto las uñas con tanta regularidad para salir a algún lado o sólo porque me provocó, ya no me echo cremas para manos en las noches como antes, y mis pies... mis pies!! crecieron una talla más y cuando estuve embarazada no me entraba ningún zapato o sandalia. A cambio usé mis manos para cuidarte, para prepararte un rico almuerzo y lo comas con muchas ganas, te cambié el pañal y te puse esa ropita que me pides siempre, ese polo que te encanta que te regaló tu mama Meche; lavé tu ropita y la planché para que estés hermosa, mucho más de lo que ya eres; a cambio puedo soportar tus casi 13 kilos y te cargo cada vez que me lo pides y te pones chochita porque ya no quieres caminar.

Sacrifiqué mucho, sacrifiqué todo, sacrifiqué lo que tenía que sacrificar, pero lo hice por ti y por nadie más.

*** No me malinterpreten ser madre de Maria Gracia me hizo conocer y ver las cosas de otra manera, no enumere estas cosas para hacer sentir mal a alguien o para incomodar, no me hago la mártir tampoco porque no es el fondo de la entrada, el fondo es que como dije al principio: Todo sacrifico siempre trae una recompensa, y esa, para mí, es una sonrisa de mi hija.

Hasta la próxima ♥




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